Desplazando vidas (01/04/2008)
Esta joven nutria forma parte de una de las parejas de nutrias que aún conserva el río Alberche, muy a pesar de quienes tratan de eliminar sus recursos naturales...
Fotografía: L.E.S.C. (reservados derechos de autor)
El magnífico ejemplar, captado en las cercanías del Puente del Morisco, situado sobre las aguas del Alberche, correteaba por la zona en busca de alimento y cobijo.
Y es que esta nutria ha sido desplazada de su hábitat anterior, una maravillosa arboleda talada hace ya casi dos años en las inmediaciones del río a su paso por el término municipal de Villanueva de Ávila.
En una lamentable actuación por parte de algunos organismos que, supuestamente y en honor a su nombre, deberían dedicarse a la protección del medio ambiente, pero que más bien consienten y permiten su destrucción por un barato precio que cambia "recursos maderables" por hectáreas deforestadas, la antigua vegetación de ribera del Alberche en esta zona fue masacrada.
Durante una de las peores épocas de sequía del 2006, en pleno periodo estival, se inició una tala sin permiso de la Confederación Hidrográfica del Tajo, y sin contemplaciones con el río y la vida que alberga, arrojando todo tipo de restos de la tala, troncos enteros, ramas, latas de aceite de maquinaria, plásticos y restos de podas al cauce y fomentando la eutrofización de las aguas en verano, y el arrastre desmedido de materiales en otoño que taponó varias salidas de agua, brazos del río y llegó hasta el mismo Burguillo.
Esta pobre nutria, que actualmente está considerada uno de los bioindicadores más importantes en el mundo, como buen indicador de calidad de aguas y ejemplar manifiesto de la necesidad de conservación de determinadas áreas naturales asociadas a ecosistemas acuáticos, ha tenido que desplazarse aguas arriba buscando un nuevo nicho, dado que su antigua casa fue destruida y convertida en una llanura yerma y desnaturalizada.
Miles de alisos, chopos, nogales, fresnos, talados ilegalmente a la vista de todos...
...esperemos que esta joven pareja pueda encontrar un buen lugar donde sobrevivir a los atentados contra el medio ambiente, y así, no perdamos los pocos ejemplos de dignidad que le queda a nuestro patrimonio natural.
Fuente: Fundación Rapala.