El dragado y ampliación del puerto abren de nuevo el debate ecológico sobre la ría de Avilés (09/07/2008)
Asociaciones como Greenpeace advierten de que las obras significarán el final de especies y de formaciones geológicas únicas en Europa
Las obras de ampliación y dragado del puerto de Avilés, que están a punto de comenzar, supondrán el fin de especies protegidas que viven en el estuario avilesino, y de formaciones geológicas únicas en Europa. Así lo advierte la asociación Greenpeace en su reciente informe «Destrucción a toda costa». Greenpeace se suma, de este modo, a las reiteradas protestas de asociaciones como el colectivo Ecologista de Avilés y el Grupu d'Ornitoloxía Mavea, que acusan a la Autoridad Portuaria de «pasar» de la normativa ambiental, y reclaman la elaboración de un estudio de impacto ambiental previo al dragado, que el Ministerio, sin embargo, no consideró necesario.
En primer lugar, los ecologistas denuncian que el material de dragado se verterá frente a la península de San Juan de Nieva, fangos contaminados incluidos, con el correspondiente impacto en el mar. Según Fructuoso Pontigo, portavoz del Colectivo Ecologista de Avilés, el dragado «conllevará la desaparición de la masa rocosa que protege las dunas de Zeluán». Con el antecedente que existe del dragado del año 2000, el temor es que se pierda gran parte de la población halófila (especies que viven en suelos ricos en sales), como ocurrió con la especie «Limonium vulgare», ahora ya sólo existente en la ría de Villaviciosa. Otra especie, la «Salicornia dolychostacya», desapareció totalmente, y la «Sarcocornia perennis» quedó reducida a la mínima expresión.
Además, en la zona prevista para dragar está el monumento natural de la Ensenada de Llodero y Charca de Zeluán. Greenpeace se centra especialmente en su informe en el «adiós a las marismas de Recastrón», donde todavía hoy pueden verse cuatro hábitats naturales prioritarios de la Unión Europea. El Recastrón no sólo es un posadero de aves, sino que tiene el único ecosistema que se conoce en Europa de travertinos, una formación geológica típica de cuevas, con estalactitas y estalagmitas, que aquí se encuentra en el exterior. «Su destrucción será un daño irreparable, porque no hay travertinos en ningún otro sitio de Europa», indicó Pontigo. Actualmente hay en curso una denuncia en la Comisión Europea de Asuntos Ambientales, que los ecologistas temen que llegue tarde, «cuando las máquinas estén destrozando la marisma y matando este último pequeño pulmón de vida de la ría».
El informe de Greenpeace sobre la costa no se centra únicamente en la expansión del puerto, sino que también advierte de que las desembocaduras de las rías de Navia y Avilés tienen graves alteraciones de la calidad de sus aguas debido al desarrollo industrial, urbanístico y de infraestructuras. Del estuario avilesino, advierte la asociación ecologista de que sólo conserva el 10 por ciento de su superficie original, y en condiciones muy precarias: «Arcelor y Asturiana de Zinc declaran emisiones al agua de miles de toneladas de sustancias contaminantes. A todo esto hay que añadir irregularidades de Arcelor en el desecho de sus residuos».
La sosa de las salinas, «Sarcocornia perennis», es una planta catalogada como «vulnerable» por la legislación asturiana, debido a la escasez y fragmentación de sus poblaciones.
Las marismas del Recastrón son el principal posadero de la ría para cientos de gaviotas, cormoranes y garzas, así como numerosas limícolas. Además, son frecuentes otras dos especies protegidas en Asturias: el cormorán moñudo, «Phalacrocorax aristotelis», catalogado como especie de interés especial, y el halcón peregrino, «Falco peregrinus», catalogado como de interés especial. Los ecologistas denuncian que en el estudio de impacto ambiental para la ampliación del puerto se indica simplemente que «las aves acuáticas que viven en Recastrón irán a otros sitios».
La gaviota patiamarilla que encuentra refugio en las marismas avilesinas es de la subespecie «Larus michahellis lusitanos», que vive sólo en las costas cántabro-atlánticas de la península Ibérica.
Recastrón es el único lugar de la ría que alberga una población invernante del zarapito real, «Numenius arquata», «especie vulnerable».
La formación de travertinos es una rareza geológica europea, ya que es típica de cuevas y aquí se encuentra en el exterior, al aire libre. Los travertinos están clasificados como hábitats prioritarios para proteger en la Red Natura 2000. Es el más singular de los siete hábitats prioritarios presentes en la ría de Avilés, según el Colectivo Ecologista.
Fuente: La Nueva España